VÓMITOS EN NIÑOS
Dr. Elías Jiménez
El vómito se define como la expulsión forzada
por la boca del contenido gástrico. Es muy común que los
niños presenten vómitos por diferentes causas, y es importante
diferenciar el vómito de la regurgitación. En esta última
situación no existe esfuerzo, generalmente son pequeñas
cantidades lo que se elimina, y es una manifestación común
y normal en el lactante pequeño.
Cuando el niño vomita, se presenta generalmente
el llamado reflejo vagal, lo que hace que el niño se ponga pálido,
sudoroso y con la piel fría por algunos minutos, provocando desde
luego el temor de los padres.
Son muchas las causas que provocan el vómito,
y como la mayoría de los problemas en medicina, para poder dar
el tratamiento más adecuado a un síntoma, es fundamental
establecer un diagnóstico apropiado.
Una de las causas más frecuentes de vómito
son las infecciones. Las diarreas con mucha frecuencia son precedidas
por vómitos, y en general cualquier infección puede provocar
el síntoma, sobre todo en los niños pequeños. Así,
pueden ser ocasionados por infecciones respiratorias, de vías urinarias,
del sistema nervioso o digestivas. Entre las causas de vómito podemos
citar también las malformaciones del tubo digestivo, la intolerancia
o la sobredosis de medicamentos (la eritromicina y la teofilina son ejemplos
frecuentes), la "enfermedad por movimiento" al ir en carro o
barco, etc.
Creo que es importante, dentro de las causas de vómitos,
referirse a tres problemas comunes: primero, a las técnicas de
alimentación inadecuadas, sobre todo cuando les damos a los niños
alimentos en exceso, con mucha frecuencia o inapropiados para su edad,
sin respetar las preferencias del niño y su capacidad gástrica.
En segundo lugar, recordar que el vómito puede ser manifestación
de alergia a alimentos, especialmente a la lecha de vaca, y por último,
mencionar las causas psicológicas. En este grupo estarían
los niños que vomitan para llamar la atención, reflejando
algún tipo de conflicto familiar, o los niños con algún
grado de fobia escolar, y que vomitan todas las mañanas antes de
ir a la escuela.
Qué hacer cuando un niño vomita?
Sin lugar a dudas es muy importante conocer con precisión la causa
para dar el tratamiento mas apropiado. Existen algunas reglas generales
que podemos aplicar sin temor, nos facilitan el control y nos evitan mayores
complicaciones.
1.- Reposo: Después del vómito
es importante mantener al niño en reposo durante un tiempo
razonable, ya que la actividad física puede incrementar la
náusea.
2.- Dieta: Es mejor que un niño
vomite líquidos y no alimentos sólidos, por lo tanto se
justifica que la dieta sea líquida hasta que se resuelva el problema,
sobre todo en los casos agudos. Es difícil que un niño
se deshidrate por vomitar unas pocas veces, a menos que tenga pérdida
de líquidos por otra vía, como diarrea copiosa; es conveniente
entonces mantener unos 30 minutos de ayuno después del vómito
antes de iniciar los líquidos orales. Los líquidos deben
darse fraccionados, en pequeños volúmenes, de preferencia
con cuchara, evitando las gaseosas y los cítricos, y a la temperatura
ambiente.
3.- Vigile la presencia de otros signos
o síntomas asociados al vómito, y repórteselos
a su médico. Color de la piel, fiebre, dolor, características
de la orina y heces, estado de conciencia, alimentos ingeridos previamente,
entre otros, son datos de importancia.
4.- Medicamentos: Existen muchos medicamentos
para el tratamiento del vómito, algunos actúan como sedantes,
otros facilitando el vaciamiento gástrico, pero lo importante
es que el medicamento debe seleccionarse según la causa del vómito
y la acción del mismo. Un ejemplo de ello es el uso de antihistamínicos,
como Gravol o Dramamine, que son especialmente útiles para prevenir
el vómito de la "enfermedad por movimiento". Por otra
parte, la dosis de los medicamentos debe ajustarse estrictamente al
peso del niño. NO SE PRECIPITE UTILIZANDO UN MEDICAMENTO. Generalmente
el cuadro cede con reposo y dieta apropiada.
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