LA TOS
La tos es un síntoma molesto que puede aparecer
como un leve ataque esporádico o de una manera brusca y violenta
al punto de provocar otros problemas en su niño como dificultad
para dormir, pérdida del apetito y vómitos.
Sin embargo, debemos entender que la tos es un mecanismo
de defensa que tiene el cuerpo para enfrentar diversas situaciones, y
lo más importante no es eliminar la tos, sino buscar la respuesta
a la interrogante: ¿ Cuáles son las causas que la están
provocando ? Así podemos ayudar al organismo para que la "defensa"
sea más efectiva.
Hay muchas causas que pueden provocar la tos, algunas
de ellas son "externas" como el humo de los cigarrillos, el
polvo, la aspiración de líquidos o partículas extrañas
en los pulmones, etc. o bien causas "internas" como las infecciones,
las alergias y los parásitos, entre otros.
Para el médico es muy importante conocer si el
inicio de la tos fue brusco, lo que haría pensar en la aspiración
de cuerpos extraños; si está acompañada por otros
síntomas como fiebre o catarro; si el niño o sus familiares
padecen de asma o alergias, en cuyo caso se pueden oír los "gatos"
en el pecho provocados por la disminución del calibre de los bronquios
y su inflamación. También es necesario saber si el niño
está afónico p muy ronco, si está contento a pesar
de la tos, o por el contrario está muy decaído y con dificultad
para respirar o con cambios de color en la piel.
En la gran mayoría de los casos, el problema de
la tos es muy benigno y de fácil diagnóstico. Sin embargo,
todos los padres deben conocer los signos que indican que el problema
es severo, los cuales incluyen la sudoración, la palidez, el "morado"
alrededor de los labios y en las uñas, las retracciones o hundimientos
en la piel que cubre las costillas y la respiración leve y muy
rápida. En estos casos, deben consultar al pediatra de inmediato.
Si no existen síntomas de severidad, hay algunas
recomendaciones generales que pueden ayudar a resolver el problema. Es
valioso recordar que el tratamiento de la tos depende de sus causas.
- Si la tos se relaciona con un cuadro gripal y sobre todo si hay "ronquera",
es útil humedecer el ambiente, lo que favorece la expectoración.
- El mejor expectorante, el más barato y el más inocuo,
es el agua, por lo que debe insistir en que el pequeño ingiera
suficientes líquidos.
- La miel con limón sigue siendo un buen remedio para los cuadros
leves de tos
- Los broncodilatadores (salbutamol, tiofilina) deben usarse con precaución
y bajo vigilancia médica.
- Los medicamentos con codeína NO se deben administrar
a los niños, especialmente a los menores de cuatro años.
- Los expectorantes con guayacolato de glicerilo son bastante inocuos,
así como el dextrometorfán para calmar la tos.
- En general no es aconsejable suprimir completamente la tos. Recuerde
que lo más importante es el diagnóstico por lo que, si
no están seguros, mejor consulten al médico.