LA CHUPETA
Dr.
Elías Jiménez F.
La "chupeta", en inglés,
se llama "Pacifier", que significa pacificador, lo que señala
con toda claridad su principal función: tranquilizar a los niños
pequeños durante algún rato. Sin embargo, todo proceso artificial
que introduzcamos para modificar el comportamiento de los niños
tiene ventajas y desventajas, siendo necesario conocerlas antes de tomar
la decisión de su uso.
En el proceso de desarrollo normal
de los niños, existe una fase bien definida, que se denomina fase
oral, presente desde los primeros meses de edad; durante esta fase el
niño aprende a relacionarse con el medio, siente placer a través
de la boca, empieza a conocer partes de su cuerpo llevándoselas
a la boca, todo lo quieren probar, y desde luego, como parte de este proceso,
empiezan a chuparse el dedo, lo cual es perfectamente normal y desaparece
espontáneamente conforme el niño madura.
Es en esta etapa donde los padres
introducen el uso de la chupeta con varios fines: analicemos algunos de
estos objetivos y veamos si realmente cumplen con lo que esperamos.
La primera razón que utilizan
los padres para usar la chupeta, es con el objetivo de regular el horario
de los niños. Durante las primeras semanas los niños alimentados
al pecho no tienen horario, comen muy frecuentemente o duermen mucho,
y lloran más en la noche que en el día. La producción
de leche materna varía durante el día lo mismo que su composición,
por lo que a veces los niños quedan muy satisfechos y a veces quedan
con hambre. Este es un proceso normal que no puede modificarse con la
chupeta durante las primeras semanas. Pero además, el riesgo de
aspiración de vómito es mayor en un niño pequeño
con chupeta que sin ella. La recomendación entonces en estos casos
es muy clara: no debemos usar chupeta en niños menores de un mes.
El segundo concepto erróneo
es que la chupeta disminuye el cólico en los niños. El cólico
tiene mucha relación con la producción de gas en el intestino,
y la chupeta mas bien puede favorecer que el niño trague más
gas, por lo que los niños con cólico no mejoran con el uso
de la chupeta.
El otro argumento que escuchamos con
frecuencia para utilizar la chupeta es que es más fácil
quitarles la chupeta que el hábito de chuparse el dedo. Esta afirmación
también es incorrecta, y mas bien con el uso de la chupeta durante
todo el día acostumbramos a los niños a tener siempre algo
en la boca, y cuando queremos quitárselas empiezan a usar el dedo.
Existen algunos factores claramente
establecidos sobre el riesgo del uso de la chupeta:
1. El riesgo de contaminación:
Es muy difícil mantener una chupeta limpia, especialmente cuando
se usa durante todo el día , lo que aumenta el riesgo de adquirir
diarrea. Por otra parte, se sabe que la miel puede contaminarse con
algunas bacterias, por lo que este riesgo es mayor si se tiene la costumbre
de ponerle miel a la chupeta.
2. Deformidad de los dientes:
Si se usa la chupeta cuando el niño ya tiene dientes, estos pueden
presentar alguna deformación, sobre todo si su uso se prolonga
por mucho tiempo.
3. Infecciones en los oídos:
En los niños que usan chupeta después de los 10 meses
de edad, aumentan las infecciones del oído medio. La chupeta
incrementa la salivación, eliminándose más bacterias,
favorece la presencia de hongos y modifica el tipo de bacterias de la
boca. La succión constante por el uso de la chupeta favorece
el paso de estas al oído medio.
La única indicación
real de la chupeta, sería cuando queremos entretener un poco más
a los niños mayores de 1 mes, con el objeto de ordenarles un poco
el horario. Si un niño está siendo alimentado con leche
materna, y la madre tiene que salir, es mejor usar chupeta mientras la
madre regresa si el niño llora antes de tiempo que darle fórmula.
En resumen, las indicaciones de la
chupeta son muy pocas y los problemas potenciales muchos. Si nos decidimos
a usarla, debería ser después del mes de edad, suspendiéndola
antes de los 10 meses, y siempre debemos usarla por periodos muy cortos
de tiempo, antes de la hora de comer, y con precauciones muy estrictas
en lo que se refiere a su limpieza.