LA VARICELA
La varicela es una infección común en niños,
presente durante todo el año, y con picos de mayor incidencia durante
los períodos lectivos, dada la facilidad de transmisión
que tiene. Con frecuencia los adultos se ven también afectados,
siempre y cuando no hayan tenido la enfermedad durante la niñez.
Es producida por un virus, llamado Virus de Varicela-Zoster,
y deja inmunidad permanente en la gran mayoría de los casos, o
sea que la enfermedad no repite como tal. En algunas personas, la inmunidad
es parcial, por lo que puede manifestarse en edades posteriores en la
forma de Herpes-Zoster.
El período de incubación de la varicela
es de alrededor de 15 días, o sea el tiempo que pasa desde el momento
del contagio hasta la aparición de los primeros síntomas.
La enfermedad es muy contagiosa, y se transmite por contacto directo o
por el aire cuando el enfermo está cerca. Es muy difícil
la transmisión por terceras personas.
La enfermedad empieza con malestar general y fiebre no
muy alta por uno o dos días antes del brote, y este se inicia con
unas pocas lesiones que se generalizan rápidamente, en tronco,cabeza,
extremidades y mucosas, apareciendo lesiones dentro de la boca que dificultan
la deglución y en genitales. Las lesiones son muy características,
pequeñas vesículas con líquido, ronchas, úlceras
y granos, y la severidad de la enfermedad se puede medir según
su número: desde muy pocas en las formas más leves hasta
muchas, prácticamente sin dejar piel sana, en las severas.
La duración de la varicela es de una semana, y
es contagiosa desde que se inician los primeros síntomas hasta
unos 5 días después del inicio del brote.
Aún cuando la varicela es una enfermedad muy benigna,
que raramente se complica, existen algunas personas en las que puede ser
muy grave, por lo que tenemos que tomar precauciones especiales para su
aislamiento cuando exista algún caso cercano. Un ejemplo serían
los niños con enfermedades crónicas, los que reciben tratamiento
para el cáncer, los recién nacidos de madres que no hayan
tenido la enfermedad previamente, o cuando la madre está con varicela
en el momento del parto. En los adolescentes y en los adultos la varicela
es más severa.
Qué hacer ante un caso de varicela?
Existen dos primeros pasos fundamentales que debemos
coordinar con el medico del niño: asegurarnos que el diagnóstico
es el correcto y que no exista ningún factor de riesgo especial
que pudiera complicar o agravar la enfermedad.
Por lo demás, la varicela es una enfermedad benigna
y autolimitada, en donde lo principal es el reposo dentro de la casa durante
la semana que dura, el aseo permanente para evitar las infecciones secundarias
de las lesiones, el baño diario, el lavado de las manos frecuente,
el uso de alguna loción para disminuir la picazón, la ingesta
de líquidos frecuente y la paciencia.
En algunos casos se pueden usar analgésicos o
medicamentos para la fiebre como el acetaminofén o algún
antihistamínico para la picazón.
Existen algunos antivirales para los casos severos que
siempre deben ser indicados por el médico.
Los antibióticos no deben usarse, a menos que
exista infección agregada, y tampoco debe usarse aspirina.
Existen tres medidas preventivas que pueden aplicarse
según el caso: la primera es de sentido común, evitar el
contacto intencionado con enfermos, y las otras son de indicación
medica, el uso de una gama globulina especial para varicela, recomendada
para los casos de alto riesgo, muy difícil de conseguir, y la vacunación.
La vacuna contra la varicela es segura, tiene muy pocas
reacciones secundarias, y debe aplicarse a partir del primer año.
En los menores es suficiente con una dosis, pero los adolescentes y los
adultos necesitan dos dosis. Su mayor inconveniente es el precio, pero
es de esperar que conforme pase el tiempo y surja una mayor competencia,
éste irá disminuyendo, situación que ya hemos vivido
con todas las otras vacunas