DIETA Y DIARREA
Todos los años en Costa Rica se presenta alrededor
del mes de Enero un brote epidémico de diarrea,el cual es provocado
por un virus denominado Rotavirus. Su transmisión es muy fácil,
y son pocas las medidas que podemos tomar para evitar el contagio, no
hay vacuna disponible aún en el comercio, por lo que debemos tomar
precauciones elementales, tales como mantener la lactancia materna, evitar
el contacto con enfermos, lavarnos las manos frecuentemente, y tener un
cuidado extremo con la preparación de los alimentos.
Pero aún con las medidas mencionadas, las posibilidades
de que los niños se contagien son muy altas, por lo que siempre
es importante tener presente algunas de las recomendaciones para su manejo,
especialmente en lo referente a la dieta que deben recibir los niños
con diarrea.
Es necesario enfatizar que la prioridad en estos casos
es evitar que los niños se deshidraten, ya que con mucha frecuencia
se presentan vómitos, sobre todo al inicio de la infección,
fiebre y la diarrea es muy líquida y abundante, todo lo cual provoca
que, al perder más líquidos de los que se ingieren, se presente
la deshidratación.
Los niños con diarrea deben recibir entonces una
mayor cantidad de líquidos, siendo lo más recomendable el
uso del suero oral alternado con agua o agua de arroz.
En lo que se refiere a la dieta, existen algunas pautas
generales que debemos recordar.
En primer lugar, si los niños están recibiendo
leche materna, por ningún motivo debemos suspenderles la lactancia.
Se ha demostrado que los niños con diarrea que reciben leche materna
se curan más rápido que los que solo reciben suero oral.
Lo que si podemos modificar es la frecuencia, permitiéndole al
niño que se alimente más seguido.
Si el niño no vomita, debemos proporcionarle una
alimentación adecuada, a pesar de la diarrea. Es un error creer
que el ayuno lo va a curar más rápido, cuando realmente
es a la inversa: el mantener la alimentación favorece la recuperación
en un menor tiempo y mejora el aspecto nutricional, el cual es básico
para el control de la infección.
Es importante sin embargo, que los alimentos sean los
apropiados. Las fórmulas son mejores que la leche entera fresca,
y en general no es necesario diluir la leche si no hay vómitos.
En algunos casos, es útil el uso de una leche que no contenga lactosa,
pero esto debe decidirlo el médico. Es importante entonces continuar
con la leche en los niños pequeños, pudiendo alternarse
con el suero oral.
Los alimentos que contienen azúcares complejos
pueden continuar utilizándose, tales como arroz, trigo, pan, cereales,
lo mismo que las carnes sin grasa, como el pollo o el pescado. La papa,
la zanahoria, y en general otras verduras y vegetales deben mantenerse
en la dieta de los niños, lo mismo que el yogur.
Lo que si debemos evitar son los alimentos con mucha
grasa y los azúcares simples, lo mismo que los jugos o frutas en
exceso.
Así que, buen apetito a pesar de la diarrea.