SANGRADO ANORMAL
Es muy común que los niños presenten moretones
en las piernas o sangrado por la nariz (epistaxis), lo que con frecuencia
angustia a los padres, por lo que es importante que sepamos cuando acudir
al médico, cuando ese sangrado debe preocuparnos, y qué
hacer cuando el niño está sangrando por la nariz. También
es importante conocer cuales son las medidas preventivas que pueden disminuir
la frecuencia del sangrado, por lo que nos referiremos a este tema en
general.
Existen tres elementos en el organismo que intervienen
para controlar el sangrado: los vasos sanguíneos, las plaquetas
y los factores de coagulación.
Cuando existe un problema en los vasos o en las plaquetas,
el sangrado se presenta sobre todo en las mucosas, como nariz y boca,
y en la piel, en forma de moretes o de pequeños puntos hemorrágicos,
y cuando el problema es en los factores de coagulación, se presenta
sangrado a nivel de articulaciones, de grandes moretes, o en algunos órganos.
Lo más común es que los niños sangren por problemas
de los vasos o de las plaquetas, siendo los problemas de los factores
de coagulación como la hemofilia, más raros.
Nos debe preocupar el sangrado dependiendo de la intensidad
y del sitio. El sangrado en la orina, por ejemplo, debemos considerarlo
como anormal siempre y estudiar su causa. El sangrado en pequeñas
cantidades, que acompaña a veces a las evacuaciones, es común
que se relacione con fisuras anales que no ofrecen ningún riesgo.
El sangrado en piel tipo moretones, nos debe preocupar
cuando se presenta en un sitio diferente a las piernas, como en tronco
o abdomen, y no podemos relacionarlo con un golpe franco, o cuando lo
que observamos son pequeños puntos rojos en diferentes partes del
cuerpo. Si lo que se presenta es sangrado por diferentes sitios, es mas
probable que sea debido a alguna enfermedad que a causas locales.
El sangrado por la nariz es muy común, y generalmente
se relaciona con trauma, inflamación como en los casos en que coincide
con cuadros gripales, resequedad, vasodilatación, por ejemplo después
de una fuerte asoleada, con malformaciones o dilataciones de los vasos
capilares, con hipertensión, muy rara en niños, y con algunas
enfermedades hematológicas, también poco frecuentes. Existen
medicamentos como la aspirina que favorecen el sangrado.
Cuando estudiamos a un niño con sangrado, nos
interesa saber el tiempo de evolución, si se presentan o no otros
síntomas, las actividades del niño, la historia familiar,
los medicamentos que ha estado tomando, y si se trata de sangrado nasal,
si este se presenta por una sola fosa nasal y la cantidad del mismo.
Si un niño tiene por ejemplo sangrado por la nariz
menos de cinco veces al año, con una duración de menos de
cinco minutos, y una cantidad menor a una cucharadita, se considera que
el problema es fundamentalmente local y no vale la pena realizar estudios
especiales.
Cuales son la medidas útiles cuando un niño
sangra?
En primer término debemos considerar el reposo.
El niño debe estar tranquilo, en reposo mientras se observe sangrado
activo y si es nasal, en una posición semisentada.
La segunda medida efectiva es la compresión local.
En general, la presión es suficiente para que el sangrado ceda.
El frío local es otra medida efectiva por la vasoconstricción
que produce. Cuando el sangrado es nasal debe aplicarse en la base de
la nariz.
Mantener la calma es esencial, sobre todo porque el sangrado
angustia mucho a los niños.
Es fundamental establecer un diagnóstico preciso,
para poder tomar la mejor decisión sobre el tratamiento correcto.
Si el sangrado es nasal, debemos evitar los factores
que provoquen trauma local, tales como el sol en exceso, hurgarse la nariz
y la resequedad.
Recordemos siempre que la aspirina favorece el sangrado,
por lo que está contraindicada ante cualquiera de estos cuadros.
El sangrado es uno de los síntomas que debe ser
motivo de consulta usando el sentido común, y una situación
en que tan importante es mantener la calma como usar el tratamiento correcto.