LOS NIÑOS Y LAS CAÍDAS
Con mucha frecuencia los niños tienen diferentes tipos
de accidentes, siendo los más comunes las caídas.
Cada año llegan al Hospital Nacional de Niños
de Costa Rica unos 25000 niños accidentados, y de ellos alrededor del
60% son por caídas de diferente tipo. La gran mayoría de las caídas
se presentan en la casa, y algunas son lo suficientemente severas como para
que ameriten ir a consulta al Hospital.
De hecho, todos los días se atienden en el Hospital
alrededor de 35 niños por caídas, y aunque la mayoría pueden
regresar a su casa, por lo menos uno de ellos tiene que permanecer internado
por la severidad del cuadro.
La naturaleza fogosa de los niños favorece que todo
el tiempo se estén cayendo y levantándose, sin embargo es necesario
conocer algunas reglas que nos orienten sobre qué hacer y cómo
prevenir algunos de estos cuadros.
¿En que casos consultar ?
Cuando un niño se cae es necesario considerar varios
aspectos, tales como lesiones cortantes en la piel, que sin lugar a dudas ameritan
un buen lavado de la región con agua y jabón y con frecuencia
algún tipo de sutura. En estos casos uno de los signos mas aparatosos
es el sangrado, por lo que conviene recordar que lo mejor para detener el sangrado
es la presión local con un pañuelo o una toalla limpia. Nunca
le pongamos a la herida ninguna sustancia rara ni ningún medicamento,
ya que pueden favorecer las infecciones o provocar mayor daño en la piel.
Debemos observar si después de la caída existe
alguna limitación en los movimientos o en la función, lo cual
podría ser signo de fractura o luxación. El aumento de volumen
y la impotencia para realizar movimientos son signos que deben valorarse muy
bien y que ameritan una consulta.
Existen otros síntomas o signos que justifican una observación
detenida y probablemente la realización de algunos exámenes especiales,
tales como el sangrado en orina o en heces, el abdomen muy doloroso, y la palidez
acentuada y persistente.
El otro aspecto muy importante, sobre todo cuando el golpe
es en la cabeza, es el estado de conciencia del niño. Un niño
puede quedar "atontado" después de un golpe por algunos minutos,
pero debe recuperarse con rapidez. Si por el contrario se presenta pérdida
de conciencia, confusión mental, dolor de cabeza y vómitos, debilidad
en alguna extremidad, o cualquier otra manifestación neurológica,
el niño debe ser valorado de inmediato por un médico.
¿Como prevenir las caídas ?
Aunque prevenir las caídas en los niños es muy
difícil, si es importante tomar algunas precauciones para evitar las
más serias. Recordemos que los niños pequeños no saben
bajar por las escaleras, y que con un obstáculo apropiado podemos evitar
un accidente serio. Eliminemos los obstáculos que favorecen las caídas
y que además son peligrosos, como algunas mesas con bordes muy puntiagudos
y las alfombras con los extremos levantados, o al menos restrinjamos el ingreso
de los niños a las áreas con elementos de peligro. No dejemos
a los niños de meses solos en una cama, ya que en el momento menos pensado
se dan vuelta y terminan en el suelo.
Recordemos por último que los niños no miden
el peligro, que la prudencia es algo que deben aprender, y que es nuestra obligación
el tomar las medidas apropiadas para evitar los accidentes.