Causas locales y generales del sangrado por la nariz
Uno de los problemas más aparatosos e impresionantes
de las personas con sangrado, es la epistaxis, nombre científico
que se da al sangrado de las fosas nasales. Siendo en la zona más
visible del cuerpo como es la cara, y en la prominencia más notable
de ésta, la nariz, su presentación
es imposible de ocultar y obliga al paciente ó a sus familiares
a buscar una rápida solución al evento.
En realidad podemos afirmar que un alto porcentaje de los
sangrados nasales no revisten un serio peligro para la vida del paciente.
Pero esto no le quita el escándalo que provoca el cuadro.
Pueden ser muchas las causas que provoquen un sangrado nasal,
entre varias clasificaciones encontramos una que se refiere a causas locales
y generales. Hablando de las locales, tenemos que mencionar a las traumáticas.
Ya bien sea por un golpe en la nariz, por irritación por cuerpo
extraño, o lo que ha dado en llamarse el traumatismo digital, en
referencia a aquellas personas que acostumbran a picarse con sus dedos
la nariz o tratar de rascarse por dentro de la misma con sus uñas.
En su interior, la nariz se encuentra recubierta de mucosa,
incluyendo al tabique y los cornetes. Algunos
padecimientos pueden causar inflamación aguda de esta mucosa, que
es rica en vascularización y por consiguiente favorecer sangrados.
Es el caso de las infecciones en cualquier área de vías
respiratorias superiores y de las alergias.
Otros padecimientos causan inflamación crónica
de dicha mucosa, como la rinitis atrófica, la tuberculosis, la
sífilis, el borde descarnado de la mucosa hemorrágica en
el sitio de una perforación de tabique, la cual puede suceder por
inhalación de sustancias químicas como el creciente consumo
de cocaína en nuestra ciudad.
Raramente, pero también encontramos en las causas
locales, las neoplasias (tumor maligno) o formaciones de tipo canceroso
en la nariz o en la nasofaringe.
Entre las causas generales debemos incluir de manera preponderante
la hipertensión arterial con cambios vasculares asociados, como
en la arterioesclerosis, la cirrosis, la diabetes y la nefritis crónica.
Puede decirse que en personas mayores la elevación de su presión
arterial es la primer causa de sangrados nasales.
Otras enfermedades generales que debemos investigar en estos
casos, son los problemas de la sangre y de los vasos sanguíneos,
como leucemia, hemofilia, escorbuto y púrpura. O la fiebre reumática,
cambios de tipo barométricos, la menstruación vicariante,
o sea, el sangrado relacionado con factores de menstruación, obviamente
solo presentado en mujeres.
Debemos mencionar que el sangrado nasal puede ser solo uno
mas de los signos y síntomas que se presentan en la etapa prodrómica
(o sea, cuando se encuentran en la fase inicial) de enfermedades como
la difteria, sarampión, varicela y fiebre escarlatina.
Podemos reconocer que el sangrado nasal es común
en la infancia y adolescencia. Menos común en el adulto y rara
en la lactancia. Cuando se presenta en el paciente anciano es un evento
grave e importante, por lo que debe prestarse atención inmediata,
ya que reviste mayor riesgo y puede ser muy grave.
Independientemente de la causa que dio origen a este padecimiento,
lo primero que debemos hacer es detener el sangrado, porque en la actualidad,
salvo que la hipertensión arterial sea muy elevada y el sangrado
sea la única posibilidad de reducir la presión o el riesgo
de accidente vascular de mayores consecuencias, no es conveniente dejar
que un paciente siga sangrando.
En cualquier sangrado es mejor que su tratamiento lo efectúe
un profesional con amplio conocimiento y manejo del área. Pero
en cualquier momento, cualquier persona debe tomar en cuenta varias acciones
que se sugieren tome a la brevedad posible.
Como es lo indicado, lo ideal es la prevención. Así
que primero tomemos en cuenta qué no hacer.
Hay que evitar: picarse ó rascarse en el interior
de su fosa nasal, no tratar de introducirse ningún objeto extraño
(ni su dedo, pañuelos, cotonetes, etc.). Igual es importante evitar
sonarse fuerte la nariz, asolearse o acalorarse, sobre todo si se reconoce
la tendencia o fragilidad de esa área para sangrar. Evitar también
cualquier golpe, ya que por simple que parezca, si es persona delicada,
le puede afectar.
Es recomendable: aplicarse o colocar un taponamiento de
algodón en la fosa nasal que esté sangrando. Este taponamiento
debe ser del tamaño de la mitad del dedo meñique, de preferencia
mojado o humedecido con agua fría. Luego mantener su nariz presionada
con los dedos sobre su punta nasal por lo menos durante 20 minutos. Pasado
ese tiempo retirarse el tapón y la presión de su nariz.
Es útil también aplicarse compresas frías o hielo
en la frente.
En caso de resequedad de la mucosa nasal, cuálquiera
sea la causa,. conviene practicar vaporizaciones o lavados nasales con
agua de sal o lubricar el interior de su nariz con un poco de aceite de
olivo o de uso para bebes.
No es bueno tomar ningún tipo de medicamentos, ya
que por lo general no tienen ninguna utilidad. menos si no los ha prescrito
un facultativo. SI EL SANGRADO PERSISTE, NO LO DUDE, ATIÉNDASE!
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